martes, 5 de diciembre de 2017

Llegó la Nieve a Lengnau

Y esto no puede ser más bonito!!!!



A menudo me decían que este año Suiza era una suiza histórica en su clima. El Sol seguía apareciendo en algunos días de noviembre y aunque para mí eso es lo más normal... parece ser que aquí ni de lejos. La gente me decía que soy afortunada de no ver la Suiza profunda de niebla, lluvia y nieve. Sin embargo, yo sí que quería verla. Ya que hago este viaje, la gracia es vivir la realidad del país.

Pero poco a poco noviembre se fue nublando, iba oliendo a diciembre y a ambiente navideño y los primeros copos de nieve no tardaron en llegar. Hacía un frío de mil demonios, eso era indiscutible, pero la belleza de cada paisaje que dejaba la nieve a su paso hacía que mereciera la pena los -8 graditos de camino al colegio.
Además, debido a la nieve, Lion, el hermano mayor, AL FIN quiso que fuera yo quien le acompañara al colegio! Siempre prefería a Charis (mi corazón, roto) pero doy fe que era porque con ella puede hablar su idioma y conmigo tenía que pensar más y hacerlo en un idioma diferente al suyo.. y eso a las 7:30 de la mañana era cosa imposible. Aunque la única razón por la que quería que fuera yo esta vez quien le acompañara al colegio era para pasarse el camino entero tirándome bolas de nieve, anyways, a mí me valía. 
Entre la preferencia por Charis cada mañana y el bullying con la nieve se puede dar a entender que Lion no me quiere ni en pintura, pero nada más lejos de la realidad, lo prometo. Se pasa el día pegado a mí, dándome besos y abrazos y diciéndome que soy su pequeña bacteria (eso suena también a bullying, lo sé) pero él sabe que en realidad soy su pequeña princesa (me llama así cuando quiere algo o cuando lo tengo cogido de las piernas boca abajo y le torturo hasta que me lo diga). Tenemos programado casarnos algún día en España y en la playa. 
Su sitio en la mesa es frente a mí, y no hay ni una comida en la que no me tenga que aguantar las ganas de reírme y luchar por que no se me salga nada de la boca. Buenas apariencias ante todo. Pero es difícil resistirse a los encantos de Lion. Lo adoro con toda mi alma.

Respecto a la familia, saben que me encanta la nieve y por eso bromean siempre con que harán fiestas y lo pasarán en grande en la nieve cuando yo me vaya, pero yo les respondo que haré lo mismo en España, pero bajo el solecito. Ahí se les cambian las caras. (Jejeje).

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